
que cuida
Un hogar en el que las niñas y niños vean satisfechas sus necesidades básicas de alimentación, vestido, higiene y sueño, pero también de reconocimiento y afecto.
que protege
Un hogar en el que, a las niñas y niños, se les dedique tiempo de juego, de risas, de buen trato, de estructura y límites, donde puedan ser simplemente niños.
que repara
Un hogar en el que las niñas y niños encuentren su lugar y alcancen la seguridad necesaria para avanzar en la reparación de su daño.
Porque vivir en familia es un derecho fundamental
Que no solo abarca la satisfacción de las necesidades físicas y básicas, sino que también implica la creación de un entorno emocionalmente seguro.
Un derecho del que se ven privadas muchas niñas y niños que enfrentan situaciones de maltrato, abuso y/o negligencia grave.
Un derecho al que todas las niñas y niños puedan acceder para recibir los cuidados, apoyos y protección que permitan su pleno desarrollo.
Apostamos por el acogimiento familiar que cambia vidas
Buscamos hogares que permitan a niñas y niños sentirse amadas, vistas y escuchadas.
Hogares que les permitan crecer con conexiones emocionales significativas sus figuras adultas de cuidado.
Hogares en los que puedan desarrollar una buena autonomía emocional y social, y alcanzar una sensación de pertenencia y seguridad.
